Nuestra historia
Shivansh Business nació de una escena repetida en talleres, tiendas y almacenes de Lima: el dueño atendía todo desde su celular, el equipo vendía con buena voluntad y, al cerrar el mes, nadie sabía con certeza qué se había cotizado, qué se había entregado y qué clientes habían quedado sin respuesta. La consultoría se armó para resolver eso sin pedir software costoso ni reemplazar a las personas que ya trabajan en el negocio.
Empezamos con negocios familiares que vendían en ferias locales y por catálogos en PDF. El primer trabajo no fue rediseñar nada, sino sentarnos con el dueño a reconstruir el embudo real: cuántos contactos llegaban por WhatsApp, cuántas cotizaciones salían y cuántas se perdían por falta de seguimiento. De ahí salieron las primeras plantillas de cotización en Excel y una rutina simple de revisión diaria.
Con el tiempo notamos que ordenar la venta no bastaba si almacén y facturación seguían trabajando de memoria. Incorporamos manuales de procedimiento para el manejo de stock, criterios de entrada y salida de mercadería y una secuencia clara para emitir comprobantes. La idea era que cualquier persona nueva en el equipo pudiera seguir el proceso sin depender de la experiencia del dueño.
Las sesiones de capacitación se volvieron parte central del servicio. Grabamos cada encuentro para que el personal pudiera volver a verlo cuando entraba alguien nuevo o cuando cambiaba una temporada de alta demanda. Los guiones de atención y los protocolos de cotización se ajustaron con lo que el propio equipo iba señalando como poco práctico en el día a día.
Un paso que cambió la conversación con los dueños fue dejar de revisar el mes cerrado y empezar a mirar la semana. Armamos tableros simples en Google Sheets con pedidos atendidos, cotizaciones pendientes y productos con poco movimiento. Con esa información a la vista, las decisiones dejaron de tomarse por intuición y pasaron a apoyarse en datos concretos del propio negocio.
Seguimos trabajando con lo que el negocio ya tiene: el celular, la hoja de cálculo, el cuaderno de almacén. No prometemos crecer de golpe ni cambiar la operación de un día para otro. Lo que sí sostenemos es una forma de acompañar: diagnóstico honesto, herramientas simples y capacitación que el equipo pueda repetir sin nosotros. Si tu negocio familiar creció rápido y ya no sabes qué se vendió ni a quién, escríbenos a info@shivanshbusiness.com y coordinamos una primera reunión por videollamada.
Shivansh Business nació de una escena repetida: un negocio familiar que creció rápido, con más pedidos de los que podía recordar, y un dueño que ya no sabía qué se había vendido, a quién y en qué quedó cada conversación. No llegamos con grandes presupuestos ni software caro. Llegamos con planillas, guiones y una rutina semanal que el equipo pueda sostener.
Atendemos a quien todavía anota pedidos en un cuaderno o en el chat del celular. No pedimos cambiar todo de golpe: ordenamos lo que ya existe y le damos una estructura mínima para que el seguimiento no dependa de la memoria del dueño.
Empezamos revisando el embudo de ventas, luego armamos plantillas de cotización en Excel o Google Sheets, guiones de atención y tableros semanales. Los manuales de almacén y facturación se graban en sesiones cortas para que el personal nuevo los aprenda sin depender de nadie.
Hablamos como se habla en una oficina pequeña: directo, sin tecnicismos innecesarios y sin prometer resultados que no dependen de nosotros. El objetivo es que el dueño recupere claridad sobre su operación, no que gaste más.